Como a todo admirador de un maestro como es Marcelo Bielsa, me puso feliz la obtención de su ascenso a la Premier League y la obtención, or fin, luego de 16 años, de un título de campeón. Acá el análisis, de un periodista agradecido de lo que hizo el «rosarino» por Chile, pero a la vez, la desmitificación de lo que, sus adherentes, más fundamentalistas, han construido en un universo paralelo, distante de la realidad del mundo donde el entrenador se mueve.